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jueves, 12 de mayo de 2022

Por qué el repunte de la economía...no llega a los bolsillos de la gente - Entrevista de Santiago Rojas publicada en Perfil 11-5-2022

 Entrevista de Santiago Rojas publicada en PERFIL, 11-5-22

Por qué el repunte de la economía al que se refiere Guzmán, y esperanza a Alberto Fernández, no llega los bolsillos de la gente


Ayer 20:49

El ministro de economía Martín Guzmán habló en varias exposiciones sobre el crecimiento que Argentina viene teniendo en este último período, casi superando los niveles prepandémicos. De hecho, afirmó durante su disertación ante empresarios en Bariloche que “el producto creció 10,3%” superando cualquier proyección.

En este sentido a Alberto Fernández está esperanzado con respecto al crecimiento de los índices económicos se observó durante su visita a España y luego Alemania según lo comentado por Rosario Ayerdi en Radio Perfil.

No obstante, lo que resulta interesante es saber por qué el crecimiento que anuncian desde el Gobierno no se refleja en los bolsillos de los argentinos.

Por eso es que diferentes economistas ofrecen su mirada a PERFIL para determinar las causas teniendo en cuenta que los índices de pobreza, inflación y pérdida del poder adquisitivo de los salarios en los últimos son catastróficos.

Enfoques económicos

Según Guido Lapa, economista y docente de la UBA, asegura que el mejoramiento no tiene que ver solamente con las exportaciones récords sino también con una recomposición del empleo que deja el desempleo en el 7%. “Pero la realidad es que el crecimiento de 2021 estuvo pésimamente distribuido y fue apropiado por los sectores más concentrados de la economía argentina”.

Y agrega que el gobierno es totalmente responsable de la situación ya que tomaron medidas “como el aumento de los salarios por debajo de la inflación. Está jugado en respetar a rajatabla el acuerdo con el fondo y es claramente regresivo en la distribución del ingreso porque finalmente promueve una devaluación, promueve una suba de Tarifa porque finalmente promueve una sudadera tasa de interés. Una política regresiva”.

Argentina, el país del Cono Sur con mayor deterioro del poder adquisitivo

En cuanto al especialista en mercado laboral e investigador de la UBA, Javier Lindenboim, pone en duda el repunte de la economía y asegura “primero lo que necesitamos es crecer. No se puede hacer lo que uno quiera con las arcas públicas” y destacó la necesidad de acrecentar la tasa de inversión.

“El gobierno de Néstor tuvo menor tasa de inversión que el gobierno de Menem, el primer gobierno de Cristina tuvo menos que el de su marido, en su segundo mandato menos que el primero y el de Macri menos que el segundo de Cristina, eso es el dato objetivo con un país que necesita la inversión porque es mentira que no hace falta la inversión”.

Y agregó “los chinos tenían una tasa de inversión cercana de 40% y nosotros estamos rascando el 15. Cómo podemos planificar una dinámica económica que sea inclusiva, que sea todo lo que queramos, pero primero lo que necesitamos es crecer”.

Tarda en llegar a la gente vs dudar de la recuperación

Por su parte, el economista Pablo Tigani, asegura “cuando los números macro empiezan a mejorar pasan tres años por lo menos para que le llegue a la gente”. A su vez relata que en 2005 era el tercer año que Argentina crecía entre 8 y 9 puntos, la gente no se enteraba. Se trata de un período mayor. “Yo creo que recién empezamos a ver el bienestar en el año 2006”.

“Está empezando a venir la inversión. Se está recuperando la tasa, se recuperó lo que se perdió en la pandemia. Estamos como en 2018, mejor que en 2019, por lo menos cuatro o cinco puntos arriba en términos de consumo y tres puntos arriba en términos de PBI con una proyección de 4 puntos”.

Más de la mitad de los niños argentinos son pobres, con serias consecuencias para su futuro

Por último; Marcelo Ramal, economista y docente, expone que el Gobierno tiene un aspecto muy focalizado y parcial del proceso económico, que es la evolución de las exportaciones están influenciadas por la suba de los precios internacionales, “este es un aspecto central del problema”.

Además sentencia que el otro elemento a tener en cuenta es que “efectivamente los elementos de reactivación se están dando sobre un escenario de bajos salarios. Está favorecido por un escenario de condiciones salariales y laborales muy bajas”.

Y agrega, “es muy característico en los ciclos capitalistas, que es que justamente la remontada de un ciclo, parte de un cuadro de condiciones laborales degradadas y salarios bajos. Yo coloco digamos de todas maneras entre paréntesis la idea de una recuperación económica, se toman algunos datos aislados como es el del comercio exterior”.

miércoles, 27 de abril de 2022

La baja en la calidad del empleo - Entrevista radial Eco Medios 27-4-22

 Entrevista en Eco Medios, 27-4-22

Entrevista de Diego REynoso en el programa Asteriscos, Eco Medios, 27-4-22



Se profundiza la baja calidad del empleo -Columna en Clarin 27-4-2022

 Columna publicada en Clarín el 27 4 2022

Se profundiza la baja calidad del empleo

En el último informe de INDEC sobre empleo y desempleo llamó la atención la baja de la tasa de desempleo. En primera instancia puede suponerse que ello se debe a un aumento de la ocupación.

Es por eso que la variable merece atención. En el período de Cambiemos, el empleo creció -pese a múltiples opiniones- aunque lo hizo principalmente en base al del sector no asalariado y al de los trabajadores precarios.

A la inversa, el balance de los dos primeros años del Frente de Todos arroja saldo negativo. En el sector privado disminuyó tanto el empleo registrado como el no registrado y también lo hizo la participación salarial en el producto. Todo esto habida cuenta de la pandemia y la cuarentena.

El componente privado del empleo en declinación

Si nos detenemos en el sector privado registrado la evolución posterior a la crisis de principios de este siglo se puede resumir así: durante el gobierno de Néstor Kirchner se agregaron anualmente unos 500 mil trabajadores. En los dos mandatos de su esposa -Cristina Fernández- la evolución fue declinando ya que en su primer período se agregaron por año 200 mil puestos en esta categoría y en el segundo apenas 100 mil.

Con posterioridad los valores ya son negativos. En el gobierno de Mauricio Macri hubo una pérdida anual del orden de los 10 mil y en el primer bienio de Alberto Fernández esa cifra fue superior: 50 mil empleos menos por año.

Se suele considerar a los asalariados no registrados y a los no asalariados (categoría compuesta principalmente por monotributistas y en la que predominan los no registrados) como los componentes más desfavorecidos del universo de trabajadores.

Sumando ambos conjuntos el promedio anual en los lapsos de gobierno desde 2003 (en miles) fue: 200, -15, 50, 300 y -58 mil. Los dos períodos con valores negativos son muy diferentes, ya que en el primero, 2007 y 2011, la disminución se explica por la transformación de asalariados precarios en protegidos. El bienio último -a su turno- incluye el fuerte deterioro durante la pandemia y la cuarentena extendida que afectó a ambas categorías de asalariados privados.

Las mayores variaciones positivas también difieren: entre 2003 y 2007 el crecimiento general del empleo también incluía a los trabajadores precarios; en el período de Cambiemos, el aumento de los puestos de trabajo, también significativo, se sostuvo en la suma de asalariados precarios y no asalariados. La recuperación del año 2021 de parte de lo perdido en 2020, se concentró asimismo en esas categorías (90%).

Todo esto significa que hasta 2015 hubo aumento del empleo privado registrado pero cada vez más lento y con pérdida de dinamismo. Desde entonces la situación de los trabajadores profundizó su deterioro.

La variación de los ingresos laborales

La heterogeneidad salarial es conocida. Los que más perdieron, en el último sexenio, fueron los precarios (no registrados) a los que le siguieron los empleados públicos y luego, con menor perjuicio, los registrados.

Su medición ha dado lugar a cuantificaciones diversas no siempre sostenidas en la información. Aquí miramos los datos del Ministerio de Trabajo que, en materia de ingresos, sólo refiere a los trabajadores (registrados) del ámbito privado. Pero hay un inconveniente derivado de que los datos de junio y diciembre incluyen el aguinaldo.

He aquí porqué con la misma fuente se pueden obtener datos dispares para medir la magnitud del deterioro de los ingresos salariales de este sector. El último dato disponible, enero de 2022, respecto de diciembre de 2015 pierde casi el 34%. Para homogeneizar tomamos diciembre de 2015 y 2021. Así, la caída se reduce al 14%.

Todavía más, si tomamos enero 2022 con el mes previo al cambio de gobierno en 2015 (a fin de evitar incluir el aguinaldo) la pérdida es un poco más pequeña: 7.5%. En resumen, hubo una pérdida de ingresos clara entre estos asalariados. Pero, sin dudas, no fue de un tercio como lo parece indicar la primera comparación. Los restantes cotejos giran en torno del 10%, retroceso que iguala el salario al vigente en 2010 en vísperas de la abrumadora reelección de la Dra. Kirchner.

La participación laboral en la distribución de la riqueza generada, cuyo descenso de 2015 a 2021 es del 13% (INDEC, Cuenta de generación de ingresos) un tercio del cual se debe al último año, es de todos modos, un parámetro significativo para apreciar la situación sociolaboral, distinto del salario individual.

Así. ha habido estancamiento del empleo de calidad y pérdida de los ingresos. Ese “combo” explica el deterioro que lleva la participación a niveles similares al promedio de 2008-2010. Un agudo analista del consumo ha señalado que estas objetivas similitudes deben ser tamizadas con otras percepciones de la sociedad que en la actualidad cree que el futuro difícilmente no sea peor que el presente. Esto hace a éste, menos soportable.

Calidad del empleo……y de las fuentes utilizadas

No hay dudas de que para modificar la situación del empleo y de los ingresos asociados a él, sería deseable que las acciones se sostengan en datos adecuados. Por ejemplo, saber que en el último bienio éramos tan pobres (o tan ricos) como en 2006 debido a que en el decenio reciente ha disminuido el producto per cápita.

Una buena base informativa es crucial como lo es un cambio en el encuadre político no sólo para encarar con eficacia el tema del empleo sino para no volver a tropezar haciendo lo mismo que nos trajo hasta aquí.

jueves, 21 de abril de 2022

La canasta básica aumenttó 7% en marzo - Entrevista en Canal de la Ciudad 24 4 22

 Entrevista de Andrea Taboada, Mercedes Mora y Andrea Pirolo en Canal de la Ciudad, 24-4-22




La discusión por la desigualdad: estamos mal pero ¿vamos bien?, Columna en eldiarioAR.com, 21-4-22

 Columna publicada en eldiaroAR.com el 21-4-2022

La discusión por la desigualdad: estamos mal pero ¿vamos bien?


Este mes el Indec publicó datos sobre distribución del ingreso que mostraron una mejora respecto de 2018 y produjeron cierto grado de satisfacción, justificada sólo en parte. En los medios se puso el acento en el escaso nivel medio de los ingresos de las personas, lo que es cierto y, desafortunadamente, no es novedoso. También se ha señalado que la equidad distributiva había mejorado de manera significativa. Esta novedad, sin embargo, requiere mirarla con un poco más de detalle. 

Como en otros análisis socioeconómicos siempre es útil hacer las comparaciones con períodos similares del pasado. En este caso la cuantía del indicador (el siempre mencionado coeficiente de GINI) debe cotejarse con el año o los años precedentes referidos al mismo lapso (aquí sería el cuarto trimestre). En este sentido, una difusión no inocente desde el Gobierno propuso mirar los datos desde ese trimestre de 2018. Esto a pesar que el informe de INDEC comienza sus datos desde 2017.

Da la casualidad que el valor de la desigualdad a fines de 2017 es casi idéntica a lo que resultó a fines de 2021. Con lo cual, si este indicador es representativo, volvemos a estar en la misma situación de aquel entonces. La mera consideración completa del cuadro incluido en el informe del INDEC nos permite apreciar la similitud mencionada y también el parecido de los resultados a fines de los años 2018 a 2020. Sin dudas debe anotarse que 2020 fue el año sacudido tanto por la pandemia como por la forma en que se encaró enfrentarla: una cuarentena amplia y muy extendida en el tiempo.

Pero, en cualquier caso, cuando el actual gobierno endilga los males que debe corregir a sus predecesores (tal como lo anunció en la campaña electoral y en su inicio) y al mismo tiempo celebra datos como el de la mejora en la distribución del ingreso quizás queda a mitad de camino en el análisis, pues no se visualiza qué había pasado en el período previo -por ejemplo, 2016 y 2017- para proporcionar los valores del Indice de Gini tan parecidos al valor actual.

Son los últimos datos, pero no son actuales

Hoy la población, abrumada por la aceleración inflacionaria en los primeros meses de este año, no le dice demasiado lo que describe el informe sobre la situación a fines del año último. De manera que el hecho de que muchos hogares vieron incrementar sus ingresos a través que algunos de sus miembros pudieron volver al mercado laboral ve en la actualidad que la velocidad de los aumentos, son más intensos que la mejora de los ingresos de la casa.

Sin entrar en detalles, la cuantía de emisión monetaria en gran parte inspirada en el “plan platita” destinado a evitar una debacle electoral empezó a hacer sentir sus efectos un semestre más tarde. Al margen de la discusión conceptual, negar el impacto inflacionario de tamaña emisión conspira contra la posibilidad de encontrar caminos que corrijan el rumbo. Es cierto que con las disputas al interior de la coalición gobernante todo se torna más difícil, muchas veces más irracional.

Se recupera el empleo y cae el salario

A esto se agrega el dato sobre los niveles salariales. Para salvar la carencia de buena información sobre niveles de ingresos salariales, tomemos aquí los informes del Ministerio de Trabajo sobre los ingresos de los trabajadores registrados en el sector privado.

El gráfico ayuda a ver algunos elementos que no suelen aparecer habitualmente ante el lector. En primer lugar, la importante caída desde 2015 del orden del 13%. Hay quienes sostienen que la cifra es mayor, pero estos son los datos oficiales, llevados a pesos de enero de 2006 y haciendo los promedios anuales.

En segundo lugar, entre 2012 y 2018 (es decir el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y la gran parte del de Mauricio Macri) hay una escasa oscilación, donde el pozo y el pico se encuentran dentro del gobierno kirchnerista. En tercer lugar, se advierte una profunda caída en 2019, seguida por sucesivas desmejoras durante el gobierno actual. Así, el promedio de 2021 sería semejante al de 2010.

Todo esto en el marco de una caída del producto por habitante que nos acompaña desde 2011. Aquí la pandemia en 2020 profundizó la dinámica y 2021 recuperó algo de lo perdido entonces, estando lejos al PBI per cápita del dramático año de 2019.

¿Seguiremos bailando en la cubierta del Titanic? La dirigencia tiene la palabra y el conjunto de la población, finalmente, tiene su decisión.


viernes, 24 de septiembre de 2021

Nuevos datos del mercado de trabajo ¿hacia la recuperación? M L Rodriguez PERFIL 24-9-21

 Nota de Maria Lorena Rodriguez en PERFIL 24-9-21


Analistas del mercado de trabajo no ven tan clara la recuperación del empleo formal

Se conocieron las cifras del desempleo. El gobierno espera mejores resultados para fin de año. Pero algunos economistas explican por qué no ven tan clara la recuperación de empleo formal.

El índice de desocupación bajó al 9,6% en el segundo trimestre del año frente al 13,1% de igual período del 2020, y del 10,2% del primer trimestre del corriente año, tal como informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En cuanto a la población ocupada por rama de actividad, en la comparación interanual, hubo rubros que evolucionaron mucho mejor que otros, entre ellos:

  • Construcción aumentó su participación en 1,6 puntos porcentuales (de 6,9% a 8,5%);
  • Transporte, almacenamiento y comunicaciones, en 0,7 puntos (de 7,3% a 8,0%),
  • Otros servicios comunitarios, sociales y personales en 0,7 puntos (de 4,8% a 5,5%) y
  • Hoteles y restaurantes, en 0,6 puntos (de 2,8% a 3,4%).

En base a esos números, el Indec calculó que la cantidad de desocupados fue de alrededor de 1.273.000 personas en el segundo trimestre, frente a una población económicamente activa de 13.254.000 en condiciones de trabajar en los principales centros urbanos.

Con estos datos y las proyecciones, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni se mostró optimista y recordó que esta cifra de desempleo "todavía incluye el período que tenía restricciones en actividades de servicios, en gastronomía, hotelería y turismo" e indicó que "para fin de año tendríamos que recuperar la totalidad del empleo perdido", expresó luego de conocerse las nuevas cifras.

Empleo: mejoran las expectativas de contratación pero son de las más bajas de la región

PERFIL dialogó con tres economistas que analizan la coyuntura y logran desmenuzar de qué va la recuperación que avizora el gobierno. Aún se plantean muchas dudas sobre cómo seguirá la situación y adelantan que el país va a encontrarse con problemas importantes como la calificación de la mano de obra requerida, porque como expresó Jonatan Loidi, "Hoy muchos de los que están desempleados no cumplen con las demandas del mercado laboral". Aquí van sus opiniones. 

Qué piensan los especialistas sobre el desempleo

El economista Jorge Colina, titular de IDESA explicó a PERFIL que en el segundo trimestre del año pasado se perdieron 3,3 millones de empleos urbanos, de los cuales 1,8 eran empleados asalariados en negro; 1,2 millones eran cuentapropistas y los empleos asalariados en blanco (en empresas privadas) sólo cayeron en 300 mil, y si bien son muchos estamos hablando del 5%, porque el total de empleados asalariados en blanco con seis millones".

Y en la misma línea agregó: "Lo que se dio este segundo trimestre de este año es que los tres millones de empleos informales (es decir asalariados informales y cuentapropistas) ya se recuperaron, lo que no se recuperó fueron los 300 mil en blanco. sólo se recuperaron 100 mil, faltan 200 mil recuperarse y creo que a eso hace alusión el ministro de Trabajo", explicó Colina.

Por su parte, el economista Javier Lindenboim agregó que la recuperación se percibió en la primer etapa del año. "Recuperación hubo hasta el primer trimestre. En el segundo declina, generando lo que denominamos desaliento", dijo y acompañó la idea con un gráfico de su autoría.

Índice de desempleo 20210924

Fuente: Javier Lindenboim

Para el docente e investigador no es fácil ver aún la recuperación. "En ese contexto, es difícil imaginar primero una recuperación a los magros valores pre pandemia y más aún imaginar un incremento", adelantó.

Finalmente agregó que "esta preservación/recuperación de un número importante de fuerza laboral tuvo como condición, en general. un deterioro de la capacidad de compra de esos ingresos"

Sin nuevas empresas, es difícil la creación de trabajo en blanco

De igual manera, Jonatan Loidi, Especialista en problemática PyME, Marketing e innovación también ve "muy difícil pensar en una recuperación del empleo privado porque no hay creación de empresas", comentó. 

"Salvo algunos rubros en general, la mayoría han sido muy afectados, y no han logrado recuperarse de los niveles de pre pandemia, excepto algunos rubros del agro, con la industria famaceútica, bioquímica y la construcción, todo lo que es comercio que es el rubro muy grande sigue muy golpeado", agregó. 

Cómo funciona la app que soluciona las búsquedas laborales en tiempo real

Respecto a las declaraciones del Ministro Moroni de recuperar los niveles de empleo de la pre pandemia no lo ve tan posible. "Creo que la declaración de Moroni es más bien con foco electoral y no tanto con asidero real, mas teniendo en cuenta que la Argentina tiene gigantes desafíos que no está atacando", expresó.  

Finalmente, graficó la situación del empleo en el país: "Hoy muchos los que están desempleados no cumplen con las demandas del mercado laboral. Así vemos como muchas de las empresas que requieren mano de obra no encuentran esos talentos entre los desocupados. De hecho es uno de los grandes déficit que tendrá la Argentina si empieza a crecer porque no hay mano de obra calificada", expresó. 


jueves, 23 de septiembre de 2021

Nota de Delfina Torres en eldiarioAR.com "El desempleo cayó por debajo del 10%" 23-9-21

Nota de Delfina Torres Cabreros en eldiarioAR.com, 23-9-21

TAMBIEN BAJÓ EL NÚMERO DE PERSONAS OCUPADAS

El desempleo cayó por debajo del 10% y se ubicó en niveles prepandemia

Desempleo

La tasa de desocupación se redujo en el segundo semestre del año y se ubicó en 9,6%, lo que representa una baja de 3,5 puntos porcentuales contra el mismo trimestre de 2020, en el que se registró un deterioro muy fuerte de los indicadores de empleo debido a la irrupción de la pandemia de coronavirus. Sin embargo, el documento difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) evidencia que hay alrededor de 2,1 millones de argentinos y argentinas que buscan trabajo y no lo encuentran y que muchos directamente abandonaron el mercado laboral en el último año.

La desocupación había escalado a 13,1% en el segundo trimestre de 2020, luego de la explosión del Covid-19 en la Argentina, y fue reduciéndose luego gradualmente: marcó 11,7% en el tercer trimestre de 2020, 11% en el cuarto trimestre del mismo año y 10,2% en el primer trimestre de este año. Ahora se ubica en 9,6%, por debajo de comienzos de 2020, cuando era de 10,4%. De hecho, perforó por primera vez el piso de los 10 puntos desde fines de 2019. 

Sin embargo, si se mira la tasa de actividad –que mide la población económicamente activa (PEA) sobre el total de la población– se advierte que ese indicador todavía no se recuperó el nivel previo a la pandemia. Miles de personas salieron del mercado laboral y no volvieron a ingresar, dejaron de buscar trabajo. La tasa de actividad fue de 45,9% en el segundo trimestre de este año, lo que significa que recuperó 7,5 puntos en un año, pero que le falta todavía recuperar 1,2 más para llegar al 47,1% de principios de 2020.

"Volvió el desaliento; eso es lo que explica la baja en la tasa de desocupación", dijo a elDiarioAR Javier Lindenboim, director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (CEPED) y experto en temas laborales. Según precisó, la tasa de actividad tuvo un repunte luego del piso que marcó la primera ola, pero se estancó a partir de 2020. "El nudo del problema es que estamos en una profunda crisis de crecimiento. Si hay desaliento no es porque sobran las oportunidades y la plata, sino porque la gente es consciente de que no tiene posibilidad se conseguir trabajo y ya no lo busca", sostuvo. 

Por otro lado, se refirió a datos difundidos por el Gobierno que muestran que la mitad de los puestos de trabajo privados registrados se recuperaron y matizó el impacto. "En el sector asalariado registrado se perdieron 200.000 y se recuperaron la mitad, sí, pero los 4 millones de puestos que se perdieron en la pandemia eran cuentapropistas, informales; no registrados", apuntó. 



Una vez más, el informe del Indec dejó de manifiesto que las mujeres son las más afectadas por la desocupación, con una tasa de 10,4%, contra 9% en el caso de los varones. Si además se segmenta por edad, aparece que las mujeres de hasta 29 años son el grupo más impactado por la falta de trabajo: la tasa de desocupación llega a 22,4% (para los varones de la misma edad es de 16,1%). 

Por otra parte, la tasa de empleo –que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total– se ubicó en 41,5%. 8,1 puntos por encima del mismo trimestre del año anterior, pero debajo del primer trimestre de 2020 (42,2%). 

Del total de los ocupados, 27,4% son no asalariados y, de ellos, casi el 85% se define como trabajador por cuenta propia, un segmento con altísimo nivel de informalidad. 72,6% de los ocupados son asalariados; casi un tercio de ellos (31,5%) sin descuento jubilatorio, lo que también habla de la no registración de las relaciones de dependencia.

Por otra parte, 13,7% de los ocupados son subocupados: trabaja menos de 35 horas semanales y está dispuesto a trabajar más horas. 9,4% busca activamente otro empleo –ocupados demandantes–, y 2,1% no busca activamente otro empleo pero está disponible para trabajar más horas –no demandantes disponibles–. Es decir que gran parte de la población ocupada busca activamente otro empleo o está dispuesta a extender su jornada de trabajo.

"Sin ser particularmente esperanzadores, diría que los números son algo mejor de lo que esperábamos dadas las restricciones que hubo durante algunas semanas del segundo trimestre, después de Semana Santa", señaló Leopoldo Tornarolli, economista del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS). 

Sin ser particularmente esperanzadores, diría que los números son algo mejor de lo que esperábamos dadas las restricciones que hubo durante algunas semanas del segundo trimestre.

Leopoldo Tornarolli, Cedlas

"El nivel de empleo se mantuvo constante, pero se modificó un poquito su composición, algo más de asalariados y algo menos de trabajadores por cuenta propia. A su vez, dentro de los asalariados creció un poco el porcentaje de formales, es decir, los que tienen descuento jubilatorio", sumó. 

Según Tornarolli, para evaluar el impacto en pobreza —dato que el Indec difundirá la semana próxima— es necesario conocer no solo datos de empleo sino también de salarios, algo que este informe no reporta. "Aún así, tiendo a pensar que estos números de empleo confirman una caída en la pobreza, no demasiado grande, entre el segundo semestre de 2020 y el primero de 2021", adelantó. 

Si se mira por regiones geográficas, la que presentó la mayor tasa de desempleo fue la pampeana (10,4%), seguida por el Gran Buenos Aires (10,2%). En general, el desempleo fue inferior en los aglomerados de menor población; en aquellos con menos de 500.000 habitantes, alcanzó 6,4% de la PEA, contra 10,3% en aquellos con 500.000 y más habitantes. Concretamente, los aglomerados urbanos con mayor nivel de desempleo fueron Santa Rosa-Toay (13,3%), Gran Córdoba y Gran Tucumán- Tafí Viejo (12,4%).