domingo, 12 de abril de 2015

Variación del empleo asalariado urbano 2003-2007 y 2010-2014

¿Cómo crecía el empleo asalariado entre 2003 y 2007?
Fue el período dorado. El empleo asalariado aumentaba intensamente, en proporción mayoritaria era empleo protegido. El promedio anual era del 6% (el 80% de eso era empleo protegido).
La construcción crecía 13% al año (si bien con alta participación de precarios); la industria aumenta 9% por año (90% en blanco) y en la Administración Pública el empleo crecía menos que le promedio pero con fuerte pasaje de trabajadores precarios a protegidos. En cambio en Servicio Doméstico, con fuerte aumento anual (6%), predominaba el aumento del empleo precario.




¿Y cómo creció entre 2010 y 2014?
El contraste difícilmente podría ser más notable. El incremento anual total fue mínimo, Lo que ás aumenta es la construcción pero en base a los desprotegidos pues cae el empleo en blanco. La industria no modifica su plantel. El sector que cae más intensamente es el de Servicios Financieros e Inmobiliaos, en mayor medida por estos últimos y no por la actividad bancaria o de seguros. El Servicio doméstico es el que sigue a la Construcción en incremento pero aquí ya se empieza a notar el esfuerzo por la regularización del trabajo en el sector. Luego aparece la Administración Pública como la tercera rama que aumenta.




La conclusión es sencilla no estamos mejor ahora que a la salida de la crisis. Es bueno preguntarse si las políticas aplicadas tienen algo que ver con esto.


Què dice la EPH sobre el cambio en el empleo de los asalariados por ramas en 2014?

¿Qué pasó en el empleo asalariado en 2014 según el INDEC? Elsector asalariado cayò un 1,5%
El mejor desempeño corresponde a la Construcciòn (aunque está originado en el empleo precario pues el protegido cayò). Otra rama con crecimiento importante es el de Enseñanza y otros servicios, también en base al aumento de los asalariados precarios. En el resto el cambio neto es negativo excepto en el Servicio Domèstico. Todo esto dando pleno crédito a los datos de la EPH que, quizás, estén sobrestimando el volumen del empleo, en cuyo caso la disminución podría ser aun más intensa.

NOTA: la columna sin nombre corresponde a Enseñanza, Salud y otros servicios sociales.


martes, 7 de abril de 2015

jueves, 2 de abril de 2015

Texto de R Astarita sobre el paro del 31, la solidaridad y el egoismo de los trabajadores

En los días previos al paro nacional que se realizó ayer, 31 de marzo, el Gobierno acusó repetidas veces a los trabajadores de parar en defensa de un interés “egoísta”. La presidenta Cristina Kirchner lo sintetizó cuando se dirigió al país por cadena nacional: “Los que tienen un trabajo bien remunerado tienen que ceder un poco de su sueldo para otros compañeros. Si no lo hacen, razonan como oligarcas”.
Así, con este discurso, apunta a dividir a la clase trabajadora entre “egoístas y solidarios” (o entre “privilegiados y trabajadores comunes”) e induce a una forma de conciliacionismo de clase. Según esta óptica, el alto funcionario estatal o directivo de empresa que gana $100.000 por mes, y paga ganancias sin chistar, es “solidario”, mientras que el obrero que gana cinco veces menos y protesta por el impuesto, es “egoísta” y con “mentalidad de oligarca”. Una división que se fomenta con el discurso, pero tiene su correlato en la política diaria: es sabido que el gobierno K buscó siempre dividir a los movimientos sociales, a los sindicatos, los centros de estudiantes, los organismos de defensa de los derechos humanos y otras entidades populares, utilizando el poder del Estado. Por ejemplo, discriminando en el otorgamiento de los planes sociales a las organizaciones sociales que se mantienen críticas del kirchnerismo.